La cifra oscura y las razones de la no denuncia en México

Por Björn Florian Zakula[1]

Introducción

Las estadísticas delictivas pueden mostrar solo un ángulo limitado de la criminalidad real. Los registros administrativos solo incluyen los delitos que son denunciados y registrados o son descubiertos por la policía o las autoridades del sistema de justicia. Por ende un número considerable de los delitos cometidos en una sociedad no han sido registrados ni tampoco aparecen reflejados en las estadísticas oficiales. En criminología existe una zona oscura de la criminalidad; conocida como la “cifra oscura” o “cifra negra”.[2] El fiscal japonés Shigema Oba mencionó el concepto de Dunkelziffer, la cifra oscura que conocemos en inglés como “dark figure”, por primera vez en su disertación en Alemania en el año 1908.[3]

Una tasa alta de la cifra oscura impide a los actores claves comprender adecuadamente el problema delictivo, por ejemplo; cuáles son las zonas y horarios críticos donde los delitos ocurren, cuáles son los delitos más frecuentes o las características de las víctimas. Las informaciones anteriores son importantes para el diseño de políticas públicas para prevenir la delincuencia y la evaluación de esas. Las encuestas de victimización delictiva son una herramienta para iluminar la zona oscura de la criminalidad y expandir la información obtenida en las estadísticas delictivas. En particular, las encuestas son la primera fuente de información sobre los delitos que las personas pocas veces denuncian tales como violencia intrafamiliar. Esta información ayuda a un mejor diseño de políticas públicas, en materia de seguridad pública y prevención de delitos; sin duda en general la mayoría de las encuestas de victimización solamente son representativas a nivel nacional o estatal y falta informaciones a nivel local.

La primera parte de este articulo describe los orígenes de la cifra oscura y los factores que influyen en las victimas para denunciar o no denunciar un delito; debido a que no todos los delitos son denunciados a la policía por consiguiente no se reflejan en las estadísticas policiales.

La segunda parte del artículo muestra la cifra oscura en diferentes países y ofrece una discusión de las ventajas y desventajas que tienen las encuestas de victimización; para medir la tasa de prevalencia delictiva en comparación con los delitos registrados, además de algunos problemas en la comparación de la cifra oscura a nivel internacional.

La última parte muestra diferencias en la cifra oscura entre las entidades federativas de México y factores relacionados con la variación en la tasa de la no denuncia de un delito a nivel estatal. El artículo concluye con propuestas a las autoridades para disminuir la proporción de delitos no denunciados a la policía.

Orígenes de la cifra oscura

La variación en la cifra oscura a lo largo tiempo y de un país a otro tiene principalmente tres fuentes. Uno es la capacidad de las autoridades policiales y judiciales en descubrir delitos independientes. Eso es especialmente importante para los delitos sin víctima como el narcotráfico. Otra fuente son las reglas de las jurisdicciones para contar delitos. No todos los delitos que son denunciados o descubiertos por la policía son capturados en las estadísticas delictivas. Por ejemplo en México solo en el caso de que las autoridades inicien una averiguación previa, el incidente se cuenta en las estadísticas. Errores en el procesamiento o falta de repuesta de un departamento de la policía son otras razones por las cuales el mismo número real de incidentes varían entre diferentes jurisdicciones. La fuente más importante de la cifra oscura es la decisión de una víctima en denunciar un delito.

La decisión de una víctima o de un testigo en denunciar un delito depende de muchos factores. Antes de la denuncia, la víctima tiene que reconocerse como víctima de un delito y sentir que el incidente tiene suficiente importancia para denunciarlo ante las autoridades. Las costumbres culturales o actitudes de la sociedad con respecto a ciertos actos pueden influir eso, por ejemplo: la violencia domestica todavía no se acepta como un delito en muchas culturas y en otras solo desde hace poco tiempo. Además tabúes sexuales y otros tabúes sociales pueden impedir la denuncia de la víctima de un delito en particular agresiones sexuales o violación. Depende de los usos y costumbres en la sociedad; la victima podría sentir que es un asunto privado y tomarse la justicia por su mano o usar instituciones tradicionales o informales.

Otro factor importante que influye la decisión de la víctima  y  la facilidad de denunciar ante las autoridades. La eficiencia de la policía en resolver un caso, la protección del agresor y la confianza en las autoridades en general todo esto influye en la decisión de la víctima. La posibilidad de recibir un resarcimiento del daño del delincuente o un seguro, en particularmente importante para algunos delitos como el robo de vehículo.[4]

Goudriaan (2006) desarrolló un modelo teorético para explicar razones del por qué las  víctimas pueden decidir denunciar o no denunciar un delito. Su modelo socio-ecológico incluye un análisis “costo-beneficio” para explicar la decisión de la víctima. A parte de los costos y beneficios económicos de una denuncia, el modelo contiene otros factores que pueden influir en la decisión; como las normas sociales y el contexto en que el delito sucede. La Figura 1 muestra los factores relacionados con la decisión de la víctima. Según Goudrian después de que un delito ocurre, la víctima hace un análisis de los costos y beneficios de una denuncia. Los costos son por ejemplo: los costos de transacción para denunciar ante las autoridades (costos del transporte, pérdida de tiempo, etc.). Un centro de llamadas para recibir incidentes o la posibilidad hacer la denuncia en línea pueden disminuir los costos de transacción de informar a la policía sobre un delito. Otro costo puede ser el riesgo de que el delincuente quiera vengarse de la víctima por denuncia a la policía. Aparte de los costos de una denuncia también existen posibles beneficios. Uno de esos es impedir nuevos delitos contra sí mismo u otras personas. Una denuncia también es para que el agresor sea castigado como venganza por el hecho. Asimismo una denuncia puede servir para recuperar los objetos robados o recibir una indemnización en caso de que la policía detenga  al autor del delito. También es posible que una denuncia sea una condición para recibir un pago de un seguro. La víctima normalmente realiza un análisis costo-beneficio inconsciente. Entre los factores que influyen la decisión de reportar un delito a la policía son: el contexto en que  ocurrió el crimen, si el agresor es una persona conocida, la cultura y normas de la víctima y su ámbito, la existencia de instrucciones informales para resolver, su grado de individualismo y la confianza de la víctima en las autoridades.[5]

Estudios empíricos[6]  demuestran que el tipo y  gravedad del delito y el daño por la víctima influyen la decisión del víctima hacer una denuncia por ejemplo el valor de los artículos robados. Otros factores identificados por estudios empíricos son el contexto en que ocurrió el delito, las características socioeconómicas de la víctima, tales como la escolaridad y la relación con el agresor. Además las normas y cambios culturales o de actitudes a ciertos delitos pueden influir en la decisión de la víctima. Sin embargo hay poca evidencia basada en datos comparativos entre países por falta de una metodología comparable entre los estudios de victimización de los países.

Aparte de las características de la víctima, su contexto social y las circunstancias del crimen, estudios académicos han investigado cómo las autoridades pueden influir en la decisión de reportar un delito o no. Algunos estudios demuestran una vinculación entre la  confianza de las autoridades, sobre todo en la policía y justicia, y la disponibilidad para reportar un delito.[7] Un factor importante que incide en la confianza en la policía es la opinión pública sobre su capacidad para resolver un delito. También las experiencias y tratamiento que la víctima haya experimentado anteriormente con la policía podrían influir en la decisión reportar un crimen. Murphy y Barkworth, por ejemplo, estudiaron con datos de la encuesta de victimización de Australia factores relacionados con la disposición de reportar un delito y concluyen qué para algunas víctimas la justicia procedimental es más importante, y para otras la opinión sobre la efectividad de la policía. Su conclusión es que ambos factores pueden explicar una gran variación en la tasa de denuncia de un delito.[8] Tolsma, Blaauw y Grotenhuis investigaron con datos de Países Bajos que factores, – como la facilidad de reportar un delito- influyen la decisión de una víctima para reportar un delito. Además características individuales como la edad y características del delito también inciden en la confianza de la víctima en la policía y en la voluntad de denunciar. La duración de la realización de una denuncia y la oportunidad de usar diferentes métodos como la posibilidad de hacerla en línea o de manera anónima tiene un efecto significativo en la decisión para reportar un delito a la policía, todo depende del tipo de delito. Además la constante invitación a la víctima por parte de la policía al hacer una denuncia oficial y un buen tratamiento de la víctima tiene un impacto positivo.[9]

Bjorn

Varios factores podrían influir la decisión de un víctima de denunciar un delito; sin embargo las autoridades tienen diferentes posibilidades: aumentar la voluntad de una víctima para denunciar un delito; facilitar la denuncia, informar claramente sobre los derechos y beneficios de la víctima durante el proceso, asimismo crear campañas para aumentar la confianza en la policía comenzando por un mejor trato hacia los ciudadanos.

 

Cifra oscura a nivel internacional y problemas de comparación

Durante la década de 1960 se realizaron las primeras encuestas de victimización después de que los criminólogos apuntaron las debilidades de los registros administrativos para conocer sobre el problema delictivo y medir la cifra oscura. En la década de 1970 algunos países realizaron las primeras encuestas a nivel nacional. A nivel internacional, la primera recolección de datos con un cuestionario similar fue la Encuesta Internacional sobre Criminalidad y Victimización denominada ENCIRIV o ICVS, por sus siglas en inglés, que se lanzó por primera vez en 1989 y fue realizada  cuatro veces, en las que más de 78 países han realizado al menos una encuesta, en 37 de los cuales se hizo a nivel nacional.[10]

Un importante intento para mejorar la comparabilidad internacional de estadísticas delictivas es la Clasificación Internacional del Delito con fines estadísticos (ICCS, por sus siglas en inglés) que fue desarrollada por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito con apoyo del Centro de Excelencia para la Información Estadística de Gobierno, Seguridad Pública, Victimización y Justicia (CdE).[11] La implementación de la Clasificación Internacional del Delito en los registros administrativos nacionales será solo un primer paso para una mejor comparabilidad entre los países. Es Importante también que las estadísticas se generen de manera parecida y con alta calidad. En las encuestas de victimización aparte de una clasificación homogénea también hay muchos factores que pueden impedir su comparación transnacional. Sin duda lo más importante son las diferencias metodológicas entre las encuestas, incluyendo el diseño del cuestionario, los periodos de referencia, la población objetivo, el diseño de la muestra y los métodos de recolección de los datos, por mencionar las más importantes.

La ENCIRIV permite una limitada comparación internacional de la cifra oscura por su diseño y uso de cuestionario estandarizado. Sin embargo diferencias en la población objetivo (no en todos países hay representatividad a nivel nacional) y los métodos de recolección como el modo de encuesta (Entrevista personal y telefónica) son factores que impiden una comparación. Por ende los datos de la ENCIRIV solo son válidos para una estimación muy general de las diferencias entre los países. El reporte de la ENCIRIV 2004-2005 contiene la tasa de denuncias para cinco delitos en 33 países y siete ciudades. En general la tasa de denuncia es mayor en países  desarrollados. Por ejemplo, en Austria, 70% de los cinco delitos explorados fueron reportados ante la policía, por el contrario en México, solo 16% fueron reportados.

La siguiente tabla demuestra la cifra oscura o tasa de no denuncia de algunos países del mundo a partir de encuestas nacionales y, en los casos disponibles de la ENCIRIV 2004-2005. La primera observación es que hay una discrepancia entre las cifras de la  ENCIRIV y las encuestas nacionales. La segunda observación es que en general América Latina y África, la cifra oscura son más elevadas. Por el contario en países más desarrollados la cifra oscura tiene una tendencia a la baja. Con sus excepciones como Jamaica y Palestina  que tienen cifras oscuras más bajas que Nueva Zelanda o Canadá. Para una comparación internacional y regional es importante incorporar mas países, pero un gran número de países no cuentan con encuestas de victimización y además la mayoría de las encuestas no estiman la cifra oscura o solo lo hacen para algunos delitos. Incluso existen diferencias en los cálculos de la cifra oscura entre las encuestas.

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Por ejemplo en el Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) de México, se calcula con base en los casos en los que no hubo una denuncia o no se inició una averiguación previa, en otro países solo se incluyen los casos en los que no hubo una denuncia. También los delitos explorados en las encuestas varían entre los países y por ende, la cifra oscura. Además las diferencias significativas metodológicas entre las encuestas por ejemplo diferencias en el diseño de cuestionarios y preguntas, el modo de entrevista, el periodo de referencia, la población objetivo o el diseño del muestreo impiden una comparación entre diferentes países y en muchos casos también entre diferentes años. Por ejemplo, una comparación entre el modulo sobre victimización de la New Zealand General Social Survey 2008 y la New Zealand Crime and Safety Survey 2006 demuestran que existan diferencias significativas entre ambas encuestas a causa de sus diferencias metodológicas.[13] Para mejorar la comparación a nivel regional e internacional es importante desarrollar una metodología común. En la región América Latina y el Caribe, el CdE está involucrado en la iniciativa para la Encuesta de Victimización en Latinoamérica y el Caribe (VICLAC) de varios países de América Latina y el Caribe, así como algunos organismos internacionales para desarrollar una metodología homologada y un cuestionario común que busquen estandarizar la medición de la victimización y generar datos comparables.[14]

 

Estimación de la cifra oscura en México

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Ilustración 2: ENVIPE 2015

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) “en México, la cifra negra se construye con la suma de los actos delictivos que no son reportados ante el Ministerio Público o que no son objeto de una averiguación previa y, por tanto, no figuran en ninguna estadística.”[15] Uno de los objetivos específicos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) es hacer estimaciones sobre la cifra oscura de los delitos y sus causas. Delitos sin victima directa como por ejemplo la corrupción, delincuencia organizada, el consumo y tráfico de drogas; portación de armas exclusivas del Ejército, tráfico de indocumentados, no son susceptibles de captarse en una encuesta de victimización como la ENVIPE. Ya que está diseñada solo para captar los delitos más representativos del fuero común. Por ende la cifra oscura estimada por la ENIVPE solo es una aproximación a la cantidad real de los delitos. En México, la cifra oscura estimada con los datos de la ENVIPE 2015 es de 92.8%. Se denunció el 10.7% de los delitos, de los cuales el 67.5% llevó al inicio de una averiguación previa ante el Ministerio Público y por ende solo el 7.2% de los casos están incluidas en las estadísticas del Ministerio Público. La estimación de la cifra oscura de la ENVIPE es estadísticamente menor al año anterior. La tasa de no denuncia varía entre los delitos, por ejemplo 69.5% de los robos del vehículo fueron reportados antes de las autoridades. El segundo delito más denunciado en la ENVIPE 2015 es el lesiones con una tasa de denuncia de 21.2%. Mientras que el robo o el asalto en calle o transporte público (6.4%) y extorsión (1%) casi no fueron denunciados en 2014 ante el Ministerio Público. Esas cifras son comparables con las estimaciones de las encuestas de victimización anteriores. En la cifra oscura no solo varía entre los delitos, también hay una variación entre los estados de México. La figura 3 demuestra la diferencia en la cifra oscura entre las diferentes entidades federativas. En 2014, Hidalgo era la entidad federal con la cifra más baja con 87.2% y San Luis Potosí con el 96.5% la entidad con la cifra más alta.

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Ilustración 3: ENVIPE 2015

Una posible explicación de por qué la cifra oscura varía entre las entidades federativas puede ser la variación en los tipos y gravedad de los delitos ocurridos con mayor frecuencia entre ellos. Por ejemplo en 2013 en Guerrero, un estado con una cifra oscura muy alta, el delito más frecuente con 34.5% de los delitos ocurridos es la extorsión que también es el delito menos reportado ante las autoridades, seguido de robo o asalto en público con 18.8%. Al contrario en Baja California Sur domina robo parcial de vehículo (21%) y robo en casa habitación (17%). Hay una variedad de razones por las que el tipo de delito varía entre los estados. Por ejemplo la relación entre población urbana y rural, el grado de marginación y las características socio-económicas del estado o la presencia de pandillas y crimen organizado por mencionar sólo algunos. En el análisis del delito de robo o asalto en calle o transporte público demuestra que hay una variación en la cifra oscura entre las entidades. A nivel nacional, la cifra oscura para ese delito es de 95.9%. El Distrito Federal está  un poco más abajo del promedio nacional con 95.3%. La cifra más baja de los entidades federales[16] por robo o asalto tiene Coahuila de Zaragoza con una cifra oscura de 88.8%, en contrario en el estado de Durango 99.2% de los robos o asaltos en el público no son denunciados. Esas cifras demuestran que aparte del tipo del delito hay otros factores que varían entre los estados.

Una de las otras explicaciones de la variación en la cifra oscura entre las entidades federales puede ser las circunstancias para hacer una denuncia. Por ejemplo el tiempo promedio dedicado a denunciar ante el Ministerio Público, la percepción sobre el trato y el resultado de la denuncia. La ENVIPE contiene datos sobre el tratamiento y el resultado en los casos en que hubo una denuncia y las causas generales de la no denuncia de las víctimas de un delito separado por causas atribuibles a la autoridad y por otras causas. Causas atribuibles a la autoridad incluye las opciones “por miedo a que lo extorsionaran”, “pérdida de tiempo”, “trámites largos y difíciles”, “desconfianza en la autoridad” y “por actitud hostil de la autoridad”. A nivel nacional en 65.6% de los delitos sin denuncia no hubo una denuncia por causas atribuibles a las autoridades. En 47.8% de los casos por pérdida de tiempo, en 31.9% por desconfianza en la autoridad y en 6.6% por actitud hostil de la autoridad. El estado de México es el que lleva la delantera en delitos sin denuncia por causas atribuibles a las autoridades con 78%. Al contrario en Guerrero en 42.7% de los delitos no hubo denuncia por causas atribuibles a las autoridades. Mientras que hay una variación en que no hubo denuncia por causas atribuibles a las autoridades por delito. Sin embargo, se necesitan más estudios para medir el efecto que tienen las autoridades estatales sobre la cifra oscura.

Aunque la cifra oscura es un fenómeno multidimensional y muchos factores influyen en la decisión del la victima para denunciar, las autoridades pueden hacer algunas acciones para subir la tasa de denuncias a corto y medio plazo. Esas acciones pueden incluir campañas públicas sobre la importancia de una denuncia, centros de atención y posibilidades alternativas para hacer una denuncia y posibles ventajas para la  víctima. En el marco jurídico la Ley General de Víctimas[17] obliga a las autoridades a brindar servicios de ayuda, atención y asistencia desde el momento en que una víctima lo requiera. Aunque la mayoría de los Estados cumplen en diferente forma y calidad con la obligación de proporcionar servicios de atención a víctimas, las respuestas en la ENVIPE 2014 demuestran que no todas las víctimas tienen conocimiento sobre esos servicios o cumplen los requisitos de las víctimas.[18] Otro factor es disminuir los costos de hacer una denuncia. La posibilidad de hacer los trámites en la casa por teléfono o en línea y la mejor comunicación de esos programas.[19] Una mejor accesibilidad a los centros de atención para hacer una denuncia. Facilidad para realizar los trámites, reducir el tiempo promedio para hacer una denuncia y un excelente trato durante el proceso de denuncia. Por eso es importante un enfoque en la capacitación de los empleados en esos puntos y una evolución continua de su trabajo.

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Ilustración 4: ENVIPE 2014

Disminuir los costos de la denuncia es aumentar sus beneficios.  Según la ENVIPE 2014,  en 40% de los delitos denunciados el motivo es para que el delincuente sea castigado y en 25% para recuperar sus cosas. Lo más importante para aumentar la satisfacción de las víctimas con el proceso de denuncia, pero también lo más difícil, es incrementar la tasa de casos investigados y delincuentes castigados. Un aumenta  en el  porcentaje de casos resueltos en general también puede disminuir la opinión público que una denuncia es pérdida de tiempo y aumentar la confianza en las autoridades. Un primer paso para sería más transparencia en el proceso para la víctima y el público en general  que acciones fueran realizados en la investigación y sus resultados. Aparte de eso, la ENVIPE presenta opiniones de las victimas sobre los servicios que deben ser proporcionados por las autoridades, ver figura 4. Brindar  esos servicios sería un incentivo importante para las víctimas que denuncian un delito. Esos son solo algunos de los puntos clave para aumentar la tasa de denuncia. Cada Estado y Jefatura de policía tiene que desarrollar su propio plan de acción para mejorar la atención a la víctima y por ende, disminuir la tasa de no denuncia.

 

Conclusión

Los orígenes para no denunciar son varios y también son diferentes según el contexto cultural o por región. Sin duda más investigaciones son necesarias para entender la variación de la cifra oscura a nivel internacional y nacional. Sin embargo en ese texto he mencionado algunos puntos para que las autoridades aumenten la tasa de denuncia. Para los actores claves tal vez no parece importante aumentar la tasa de denuncia por qué en consecuencia sube el índice de delincuencia en las estadísticas oficiales. Por eso quiero mencionar algunas ventajas de disminuir la tasa de no denuncia. Las encuestas de victimización son una herramienta importante para estimar la cantidad real del crimen pero en general solo para algunos delitos y solo se estima la criminalidad a un nivel agregado, por ejemplo el ENVIPE 2014 permita estimar los delitos a nivel nacional y los tres mas frecuentes a nivel estatal. Eso no permite diseñar políticas públicas a nivel municipal o local. Los datos de los registros administrativos permiten el  análisis del crimen y la delincuencia tanto en el espacio como en el tiempo a nivel local. Con dicha información es posible identificar, los lugares y horas de ciertos delitos y donde son más frecuentes para distribuir los recursos en de una mejor manera. Un problema sería no considerar de importancia la cifra oscura en los análisis del crimen, algunos delitos con una tasa oscura baja, como el robo del vehículo, son sobrerrepresentados en los registros administrativos. Aparte de la predicción y prevención también mejorar los datos sobre los delitos a nivel local, lo cual ayudaría a identificar delitos en series y métodos como Geographic profiling.[20] Aunque en el corto plazo existan más denuncias y por ende, se incremente el número de delitos registrados en las estadísticas delictivas, a mediano y largo plazo la mejor disponibilidad y calidad de datos ayudan en el diseño del políticas públicas, y sobre todo a utilizar más eficazmente los escasos recursos de la policía para la prevención y reducción del delito.

Literatura

Baumer, Eric P., y Janet L. Lauritsen, 2010. «REPORTING CRIME TO THE POLICE, 1973–2005: A MULTIVARIATE ANALYSIS OF LONG-TERM TRENDS IN THE NATIONAL CRIME SURVEY (NCS) AND NATIONAL CRIME VICTIMIZATION SURVEY (NCVS)». Criminology 48, n.o 1: 131-85.

Statistics New Zealand, 2010.  “Crime Victimisation Patterns in New Zealand: New Zealand General Social Survey 2008 and New Zealand Crime and Safety Survey 2006 Compared”.

Goudriaan, H. (2005). “Neighbourhood Characteristics and Reporting Crime: Effects of Social Cohesion, Confidence in Police Effectiveness and Socio-Economic Disadvantage.” British Journal of Criminology 46 (4): 719–42.

Kivivuori, J. (2011). Discovery of hidden crime: Self-report delinquency surveys in criminal policy context. Oxford University Press.

Murphy, Kristina, y Julie Barkworth, 2014. «Victim Willingness to Report Crime to Police: Does Procedural Justice or Outcome Matter Most?». Victims & Offenders 9, n.o 2: 178-204.

Tarling, R., y K. Morris, 2010. «Reporting Crime to the Police». British Journal of Criminology 50, n.o 3: 474-90.

Tolsma, Jochem, Joris Blaauw, y Manfred te Grotenhuis, 2012. «When do people report crime to the police? Results from a factorial survey design in the Netherlands, 2010». Journal of Experimental Criminology 8, n.o 2: 117-34.

UNODC, 2010. Manual para encuestas de victimización.

 

[1] El autor del presente artículo tiene un Master of Arts en International Economics de la Universidad Georg-August en Göttingen, Alemania y ahora esta becario por el programa de Estancias Técnicas en el Extranjero del CONACYT  y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ). Por contactarlo: florian.zakula@unodc.org

[2] UNODC (2010), p. 193.

[3] Kivivuori (2011), p.41.

[4] UNODC (2010), p. 7.

[5] Goudriaan (2006), p. 147.

[6] Ver por una discusión sobre la literatura academica: Goudriaan (2006) p. 151, Baumer y Lauritsen (2010),  p. 134, Tarling y Morris (2010), p. 475.

[7] Murphy y Barkworth (2014), p. 178.

[8] Murphy y Barkworth (2014) , p. 194.

[9]  Tolsma, Blaauw y Grotenhuis (2010), p. 125.

[10] UNODC (2010), p. 2.

[11]Ver por más informaciones: http://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/statistics/iccs.html.

[12] Más informaciones sobre Encuestas de Victimización por país se encuentran en la pagina del CdE, http://www.cdeunodc.inegi.org.mx

[13] Statistics New Zealand (2010).

[14] Mas informaciones como sobre el proyecto VICLAC el cuestionario común se encuentran en la pagina del CdE,

[15] INEGI (2014). Marco conceptual de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2014, p .3.

[16] El ENVIPE 2014 permita estimar las cifras por los tres delitos más frecuentes a nivel estatal por eso la cifra oscura de robo o asaltos en la calle o transporte público solo está estimado por los 23 entidades federales en que eso delito es entre los tres más frecuentes.

[17] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGV.pdf

[18]Por ejemplo el Procuraduría  del Distrito Federal brinda con varias centros de atención a víctimas, sin embargo también la difusión de sobre la existencias de eso servicios es importante: http://www.pgjdf.gob.mx/index.php/servicios/atencionvictimas/adevi

[19] Ver por ejemplo el Programa de denuncia ciudadana: http://www.cns.gob.mx/CNDDefWeb/pageflows/CND/index.jsp o la aplicación de la policía federal: http://www.ssp.gob.mx/portalWebApp/wlp.c?__c=18e76

[20] Ver por ejemplo: https://www.ncjrs.gov/html/nij/mapping/ch6_1.html

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Acerca de cdeunodc

El Centro busca fortalecer los procesos y análisis de información estadística sobre gobierno, seguridad pública, victimización y justicia en América Latina. Además, el Centro busca hacer análisis académico sobre los temas antes mencionados y pronto contará con una biblioteca especializada, es este blog se pondrán textos relacionados a las actividades de el Centro.
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